20/3/12

Eso...

"Pensar que los buenos tiempos son cosa del pasado sería un fracaso personal. Y un suicidio creativo. Y un error. Piense que, en la época de las cavernas, el arte consistía en manchar las paredes con mierda… De modo que, con todo, hemos ido a mejor".
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Martin Amis, escritor británico.
Diario El Mundo, 2007

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Yo quiero estar desnudo más que vivo, desnudo de rencor, de piel, de frente, tener un corazón desnudo y rudo. Cuando la muerte venga de repente hallarme más desnudo que el desnudo.
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Jorge Debravo,
poeta costarricense (1938-1967)

17/3/12

¿Racista? ¡No, ombe!

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Juro que le caigo bien. De eso no hay duda. Ella me quiere, que conste. Doña Q se sincera conmigo y con los ojos vidriosos y las manos que se juntan y se abren formando capullos suelta algo parecido a:
“Mira, Yani, si tú la ves (aquí acerca el capullo a mi cara), esa prieta del diablo. Yo no sé lo que le vio mi hijo. Para mí que le hizo brujería. Esa fea, negra de la mierda. Es dañarme la familia que quiere, dañarme la raza. Yo que, si tú ves, Yani, mira lo bien que casé a… (su hija mayor), mira qué lindo salió… (su nieto, lindo, en verdad), para que venga esta maldita negra a dañarlo todo. Y él dizque que está enamorado, oye eso, de esa prieta, yo quisiera que tú la vieras, ah, y dizque está embarazada, yo espero que no, que sea embuste, porque tú te imaginas, esa maldita negra en la casa, porque es para allá que va a coger, para mi casa. Yo juro que fue brujería que le hizo, para agarrar a un hombre blanco, porque quién le va a hacer caso a esa prieta".

Y así toda la tarde. Si doña Q no lloró fue porque yo no dije nada. Generalmente soy muy enchinchadora, pero también empática, y como ella se sentía tan mal, a punto de quebrarse, opté por escucharla y abrir los ojos cada tres o cuatro segundos a modo de complicidad. Refresco la memoria y pienso que es verdad, que la familia de doña Q es una familia de gente rubia, que los nietos son blancos, sus yernos y demás nueras también. Y me imaginé que estaba sufriendo horrores porque en pueblos como en el que ella vive se le da mucha importancia a la estirpe. Para que venga una… y lo arruine todo.
A la semana siguiente (volvió a la ciudad a repetirse unos exámenes médicos) estaba de mejor humor. Incluso debió pensar que se había excedido un poco con la compañera (novia, querida, mujer) de su hijo, o tal vez olvidó completamente lo que me había contado una semana antes porque cuando comenzó a hablar, al referirse a la chica aquella dijo, mirando su brazo desnudo y acercándolo al mío.
“Ah, ella es una muchacha de... (un sitio que no recuerdo) así, como de tu color”.

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“Mi misión es matar el tiempo y la de éste matarme a su vez. Se está bien entre asesinos”.
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Emil M. Cioran, escritor rumano (1911-1995)

15/3/12

Si mis manos pudieran deshojar

Un poema de Federico García Lorca
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Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.

Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.

¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!