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-¡Lunaaaaaaaaaa!, ¿dónde encontraste ésto?
Mis ojos no lo podían creer. Tengo todos los años del mundo comprando libros en la Librería Luna, en la Zona Colonial, y no fue hasta ayer cuando mis ojos se detuvieron en el primer estante de la derecha que atraviesa la librería del siempre gentil y dispuesto Luis Luna. Allí, parados verticalmente desde hacía muchos años, como pude apreciar, estaba la colección completa de la serie "Misterios" de la escritora inglesa Enid Blyton. Sí, la misma que aparece entre Memín y Kalimán en el banner de arriba, la culpable de que estudiara esta mojiganga de carrera, la que aprecio mucho de a ratos.
-Pues... eh... hace tiempo -dice Luna.
-Mierrrdaaaa. ¿Y en cuánto me la dejas? -pregunto yo.
-¿Cuántos libros? -responde Luna.
Yo lo miro. El no entendía. Los quería todos. Todos. Los 20 libros. Dieciocho de "Misterios" y otros dos de la serie "Aventuras". Si había repetido hasta el cansancio cada libro del Club de los Cinco y el Club de los Siete Secretos, ¿cómo iba a conformarme con dos o tres de la serie que me faltaba? En cuanto a imaginación se refiere, a esa tipa sólo se le puede poner al lado -y no muy junto- otra inglesa: J.K. Rowling. El niño o adolescente que lee uno de sus libros siempre será un lector empedernido, siempre amará la lectura. Salvo la inspiración periodística, tengo mucho que agradecerle a esta señora, mucho.
Los compré. Y luego le comenté a Yulendys, otra ratona de biblioteca, pero más loca que yo:
-Creo que él piensa que acaba de quitarse un gran peso de encima.
Luna no se daba cuenta de que la que había encontrado un tesoro era yo...
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31/8/07
Encontré un tesoro en la librería Luna
Publicado por
Yalo
Etiquetas:
Enid Blyton,
Kalimán,
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Zona Colonial
22/9/05
Leer, vivir...
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No entiendo por qué hay tantos escritores en el mundo. No entiendo por qué, los que no lo son, quisieran al menos tener la facilidad de los escritores para decir las cosas. No entiendo por qué tantos estantes repletos de libros en las bibliotecas que tardan años en ser tocados. No entiendo por qué ese afán de los profesores porque leamos y mejoremos la ortografía. No entiendo por qué los periodistas quisieran terminar siendo escritores. No entiendo por qué los grandes personajes que nunca vislumbraron tomar parte del mundo literario terminan editando sus memorias.
Lo que sí entiendo es que...
- Fue un privilegio participar, junto a Kalimán, John Barry o Aguila Solitaria, de fantásticas e incríbles historias a través del tiempo.
- Fue divertido seguirle los pasos a Memín, Carlangas, Enriquillo y Ricardo.
- Fue sumamente gratificante formar parte del Club de los Cinco y los Siete Secretos de Enid Blyton.
- Fue hermoso navegar junto a Tom Sawyer por las aguas del Mississippi.
- Fue hermoso, también, llorar junto al Principito, o sentir pena por la muerte de Platero; notar un nudo en la garganta al leer la última línea de Corazón y justificar la muerte del comendador en Fuenteovejuna.
- Fue reconfortante pensar que, después de cientos de novelas leídas, era fácil plagiar a Corín Tellado.
- Fue un alivio descubrir, bien entrada la adolescencia, que "anónimo" no era un prolífico autor, sino todo lo contrario.
Y ahora... cuando la "sapiencia" nos exige otro tipo de lectura:
- Es todo un reto meterse en la cabeza de Agatha Christie y Ellery Queen y adivinarles los autores de sus crímenes.
- Es hermoso relajarse con el fino humor de Saramago, la pluma de Carlos Fuentes o los ensayos de Octavio Paz.
- Es chévere criticar a Dan Brown por haber escrito El Código Da Vinci como si fuera un guión cinematográfico.
- Es divertido seguirle los pasos a J. K. Rowling y admitir que su imaginación es fascinante.
En fin, lo que sí entiendo y lamento es que esta vida no será suficiente para leer todo lo que quisiera... Sólo eso, para leer todo lo que quisiera.
Nota: Doy fe de mi haraganería con este post. Lo empecé a escribir el 22 de septiembre del 2005, pero recién lo acabé hoy, el 21 de mayo de 2007, gracias a que pude recordar la contraseña del blog. ¡Que si no...!
No entiendo por qué hay tantos escritores en el mundo. No entiendo por qué, los que no lo son, quisieran al menos tener la facilidad de los escritores para decir las cosas. No entiendo por qué tantos estantes repletos de libros en las bibliotecas que tardan años en ser tocados. No entiendo por qué ese afán de los profesores porque leamos y mejoremos la ortografía. No entiendo por qué los periodistas quisieran terminar siendo escritores. No entiendo por qué los grandes personajes que nunca vislumbraron tomar parte del mundo literario terminan editando sus memorias.
Lo que sí entiendo es que...
- Fue un privilegio participar, junto a Kalimán, John Barry o Aguila Solitaria, de fantásticas e incríbles historias a través del tiempo.
- Fue divertido seguirle los pasos a Memín, Carlangas, Enriquillo y Ricardo.
- Fue sumamente gratificante formar parte del Club de los Cinco y los Siete Secretos de Enid Blyton.
- Fue hermoso navegar junto a Tom Sawyer por las aguas del Mississippi.
- Fue hermoso, también, llorar junto al Principito, o sentir pena por la muerte de Platero; notar un nudo en la garganta al leer la última línea de Corazón y justificar la muerte del comendador en Fuenteovejuna.
- Fue reconfortante pensar que, después de cientos de novelas leídas, era fácil plagiar a Corín Tellado.
- Fue un alivio descubrir, bien entrada la adolescencia, que "anónimo" no era un prolífico autor, sino todo lo contrario.
Y ahora... cuando la "sapiencia" nos exige otro tipo de lectura:
- Es todo un reto meterse en la cabeza de Agatha Christie y Ellery Queen y adivinarles los autores de sus crímenes.
- Es hermoso relajarse con el fino humor de Saramago, la pluma de Carlos Fuentes o los ensayos de Octavio Paz.
- Es chévere criticar a Dan Brown por haber escrito El Código Da Vinci como si fuera un guión cinematográfico.
- Es divertido seguirle los pasos a J. K. Rowling y admitir que su imaginación es fascinante.
En fin, lo que sí entiendo y lamento es que esta vida no será suficiente para leer todo lo que quisiera... Sólo eso, para leer todo lo que quisiera.
Nota: Doy fe de mi haraganería con este post. Lo empecé a escribir el 22 de septiembre del 2005, pero recién lo acabé hoy, el 21 de mayo de 2007, gracias a que pude recordar la contraseña del blog. ¡Que si no...!
Publicado por
Yalo
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