21/4/08

El guardia del Arsenal (Luis Días, dominicano)*

Yo nací en la Bahía de Manzanillo.
Caribe tengo la voz.
Si no fuera porque viviera tan lejos
te enseñara cómo soy.

Nací en tiempos de ese condenao Trujillo.
Medio muerto nací yo.
No tenía ni media hora de vivo
cuando mi madre murió.

Yo traía, aún siendo un muchachito,
de guardia la vocación.
Yo salía a correr tierra solito,
to’ el polvo que tragué yo.

Y a mí me pusieron (oh, oh, oh)
en un batallón (oh, oh, oh)
Pedí mi traslado (oh, oh, oh)
a Guaraguanó (oh, oh, oh)
De la infantería (oh, oh, oh)
en la capital (oh, oh, oh)
pedí mi traslado (oh, oh, oh)
para El Arsenal (oh, oh, oh)
Pedí mi traslado (oh, oh, oh)
para Pedro Brand. 

Siendo raso pasé la era de Trujillo.
Cabo en La Revolución.
Las mujeres me devoran el sueldito
si de lechuza me voy.

Y en la vela del cabo Sánchez Benítez
oigan lo que me pasó:
el teniente, prendío en palo y en romo,
a mi muchacho apresó.
Y así mismo, vestidito de amarillo,
cuando el teniente volvió
me amarré mi palo por la cintura
y así empecé a cantar yo:

Deme mi muchacho (oh, oh, oh)
hágalo soltar (oh, oh, oh)
que yo esa guerrera (oh, oh, oh)
la mandé a lavar (oh, oh, oh)
Si no le conmueve (oh, oh, oh)
mi palo llorao (oh, oh, oh)
Dígame qué quiere (oh, oh, oh)
si ya lo ha ordenao (oh, oh, oh)

Cantaron los gallos (oh, oh, oh)
en ese lugar (oh, oh, oh)
Pedí mi traslado (oh, oh, oh)
para El Arsenal (oh, oh, oh)
Porque yo no vuelvo (oh, oh, oh)
para Pedro Brand…

Deme mi muchacho (oh, oh, oh)
Hágalo soltar (oh, oh, oh)
que yo esa guerrera (oh, oh, oh)
la mandé a lavar (oh, oh, oh)
Si no le conmueve (oh, oh, oh)
mi palo llorao (oh, oh, oh)
Dígame qué quiere (oh, oh, oh)
si ya lo ha ordenao (oh, oh, oh)
Cantaron los gallos en ese lugar.
Pedí mi traslado para El Arsenal.
Porque yo no vuelvo para Pedro Brand…


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*Siempre anduve detrás de las letras de esta canción, hasta que no tuve más remedio que pasar una mañana entera transcribiéndola. Hay que cantarla “acampesinao”. Luis Días la cantó en vivo en el Festival Cultural Hermanas Mirabal, en Salcedo, el año pasado. Como el teniente de la vela, taba prendío...

7/4/08

¡Felicidades, Junot!

El escritor dominicano Junot Díaz ganó hoy el Premio Pulitzer a una obra de ficción por "The Brief Wondrous Life of Oscar Wao".
Más sobre el autor

Ping Pong a Yulendys Jorge

Yulendys, bloguera y periodista. La administradora de Respiro Quieto, el blog local “más depurado”, conversa con Lecturas de Domingo.

Un periodista que disponga de un medio donde publicar, ¿para qué necesita un blog?
No es lo mismo “un medio” y “un blog”. Un periodista podría necesitarlo para desahogar en la bitácora las palabras, frases y “líneas editoriales” que se les atragantan en la sala de redacción por censura explícita o no. Por otro lado, puede ser reconfortante en lo personal para compartir sus intereses particulares… literatura, música, cine…

¿Crees que realmente representan una amenaza para los medios de comunicación?
No, para nada. Las bitácoras podrían ser un termómetro, con el recelo correspondiente, para que los editores y directores identifiquen cuáles temas “conmueven” a la gente. A veces siento que los medios dan mayor enfoque a la macroeconomía al “macropaís”. Como dice Vianco, “las calles de la capital y los pueblos del país se pudren de historias y los medios no se enteran”.

Respiro Quieto no es tan “quieto” a veces, ¿qué te hace incomodar?☺ ☺ Justamente, de eso hablaba con un amigo hace poco. Todos los días salen noticias que te quiebran el humor. Las dejo pasar por fidelidad a la esencia de mi bitácora, pero hay cosas que -por más que intente- me hacen flaquear. No soporto que los políticos insulten la inteligencia de la gente, por ejemplo. Tampoco las injusticias, la arrogancia, ni la doble moral…

Dicen que los blogueros son unos presumidos y megalómanos.
Sí. Pero esa condición no es exclusiva de “los blogueros”, sino que es del ser humano. Se nota más en el que sale a la luz pública. Eso mismo también dicen de los abogados y ni qué decir de los periodistas. Como en el espacio por su naturaleza lo que prima es lo personal algunos han se han creído ser el centro del ciberespacio, lo asumen y como tal se dirigen a sus lectores. Es penoso porque probablemente hay quienes lo hagan de manera inconciente, y no son –necesariamente- “mala persona”.

¿Cómo convences a tantos artistas buenos para que ilustren tus entradas?
Desde que registré Respiro Quieto contacté a varios ilustradores por correo electrónico y les pedí autorización para publicar sus ilustraciones. Afortunadamente, y para mi sorpresa, todos asintieron con entusiasmo. Solo una ilustradora de Estados Unidos restringió el número de las imágenes a tres. Ellos no ilustran especialmente para RQ, sino que dependiendo del tema que vaya a publicar, escojo las ilustraciones en sus respectivos portales. A todos les hice la salvedad de que les colocaría el crédito y que sus portafolios se publicarían en el espacio lateral, bajo el título de Atelier.

¿Te molesta recibir pocos comentarios?
La verdad, no. Me gustan mucho los pocos que dejan porque aportan. Incluso unos anónimos que tengo –no sé si son varios o es una persona-. Me encanta cuando provocan cuestionando o mostrando perspectivas diferentes a las que se publican en RQ. Disfruto del debate productivo.

A la blogosfera dominicana le falta un poquito de…Tiene lo que tiene en su momento. Es un espacio libre que no requiere ni necesita encasillamientos ni custodia. Decir lo que falta en la blogosfera, sería como decir lo que le falta a cada dueño de “blog”, y no soy quién para examinar. En lo local, cada dominicano da lo que tiene y punto.

¿A quién le solicitarías que abriera uno?
En su momento se lo sugerí a mi hermana Leidi y a mi amigo Yoni Cruz, y ya lo hicieron. Ahora, me gustaría leer a Itania María, periodista y a Rogelio Obaya, filólogo y filósofo. El contenido sería una exquisitez.

Si te obligaran a ponerle un título al blog del presidente, ¿qué nombre le pondrías?
☺ “¿Si me obligaran?… eh… ¿P’alante blogueros? ¡Jajajajajaja!

Y si a los políticos del país les diera por registrar sus blogs, ¿los leerías?
Si el “blog” tratara sobre su visión de la vida, de sus ideales, y que estos coincidieran con su quehacer en la vida dominicana, pero sería mucho pedir. Soy apolítica, no pertenezco a partido alguno, por tanto, prefiero leer otros discursos.


¿Cuál término prefieres: bitácora o blog?
A mí me gusta “bitácora” por estar en español, me fascina mi idioma. Pero bueno, ya éste es otro tema.

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Publicado (editado) en el Listín Diario el domingo 6 de abril.

31/3/08

Payasos de verdad

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Oscar, mi vecinito de 6 años, ve mucha televisión. Le encantan los muñequitos, Harry Potter, La Momia, Los Increíbles y El Hombre Araña. Su papá vive en Nueva York y, para él, es el lugar más “fantástico” del mundo, aunque sólo lo ha visto en fotos. Como nos enseñaron en las clases de literatura infantil, cuando una habla con niños tiene que seguirles la corriente, incentivar su imaginación, provocarlos para que inventen cosas, pero ¡Oscar se pasa!, créanme. Dada la confianza que existe, muchas veces es él quien inicia la conversación. Hace dos meses que fue por primera vez al circo y el sábado me salió, así como si nada, con el habla de los niños chiquitos:
-Tú sabes, Yaniris, los payasos del circo no son hombres que se visten, no. Son payasos de verdad.
Reprimí la risa y le pregunté.
-¿Ah, sí? ¿Y cómo lo sabes?
-Porque sí, porque no son hombres. Yo los vi. Ellos vienen de otro país, del país divertido.
Y para seguirle la corriente, como nos enseñara el profesor Cuevas, le pregunté:
-Oh, y entonces Santa Claus, ¿de dónde viene?
-¡De Nueva York! –me dice–. Porque en Nueva York es que hay nieve, mucha nieve, y como Santa Claus nació en el polo Norte, tiene que venir de Nueva York.
Yo insisto en que la TV ha sido uno de los mejores inventos de la historia, pero…

24/3/08

Hora cero (Pedro Vergés, dominicano) *

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Hay domingos, como te iba diciendo,
en que uno bebe hondos silencios, amargos
como vino de sangre, domingos inconclusos y tediosos
en que el mar palidece y una sombra se ciñe a nuestra sombra
y el aroma de un cactus penetra la indomable
parsimonia del tiempo, y tú no estás,
y nadie, ni siquiera yo mismo, se encuentra en los contornos.
Hay domingos en los que los objetos, estas cerillas retorcidas
por su propio fuego,
como mi corazón,
estos floreros, estas flores que mueren,
como mi corazón, claman, piden, asedian,
se interponen en todo, me hacen sentir
que todo lo he perdido.
Hay domingos así.
Hay domingos de largas avenidas.
Hay domingos sin tregua, sin un solo coral, sin una sola ola,
Sin esa diminuta piedrecita de ámbar
que uno quisiera a veces encontrar en la vida.
Hay domingos como éste, en los que tú no estás ni yo respiro,
domingos coleópteros, afiebrados,
como largos discursos,
domingos con sus telas, domingos con sus lienzos,
domingos con sus listas de todos los domingos,
con sus pequeños ruidos, su teléfono,
domingos que te allanan y te violan,
acotadas marismas donde un alud de nada
y de piedras sin nombre
imitan la espesura, tienden trampas amargas,
cabinas que cobijan la luz lunar y el tedio.
Hay domingos inciertos, domingos como hechos
para el hombre que soy en esta hora.
Hay un Santo Domingo y un maldito domingo,
un maldito domingo aquí en Santo Domingo,
un domingo que es todos los domingos,
un asqueroso y nauseabundo día domingo
que se prolonga indefinidamente.
Un domingo que contempla su lunes, su semana irrestricta,
como si se mirara en un espejo.

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* Como mi depre es eterna, este es uno de mis poemas favoritos. Lo encontré publicado no sé cuándo en la revista Umbral como parte de una selección de poemas inéditos del autor nacido en Santo Domingo en 1945.