Anda, bonita. Prefiero que me pelees a que me ignores. Piénsalo: mira cómo anda el mundo, mira cuánta gente que quieres se está yendo, mira cómo la vida se te escapa de las manos y tú dizque guapa conmigo.
Te arrepentirás luego, bonita, de no haber disfrutado el amor carnal que te ofrecía. Bueno, no es que llegue a amor, pero eso que sentía, eso que ahora siento y que me hinca especialmente cuando veo un mar así de azul intenso como el tuyo; o cuando veo este puerto que te da la espalda y, sin embargo, pone tu cara frente a mí.
Deja el orgullo, bonita, y vuelve a pensarme.
Tienes razón, el mar es capaz de desnudar nuestros más oscuros álter egos. Pero ¿qué quieres que haga, bonita? ¿Prefieres que te mienta? ¿Prefieres que te diga que sí, que te quiero y te extraño, cuando en realidad sabes bien que esta melancolía se me pasará enseguida? Pero en este instante no tengo ganas de mentir, bonita. Este poeta, de vez en cuando, siente que te extraña...
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6/11/12
Yo te conozco, sé lo que piensas (11)
El frío tiene ese efecto en las personas: saca el verdadero humor que llevan dentro, su sagrado álter ego.
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Renuncio, bonita. No eres nadie para poner a prueba así mi hombría. ¿Por qué me usas como recipiente de tus miedos? ¿A mí, a quien le debes tantas horas de dicha y buenos recuerdos? ¿A mí que tuve la gentileza de fijarme en ti? ¿A mí que nunca te exigí nada, salvo tu cuerpo? Deja ya de alimentar a los demonios que habitan tu podrida existencia, bonita, y concéntrate en ser. Está bien, libérame de ti, pero no me culpes de tus desgracias, de tu desaciertos, de tu malvivir. Cierto es que te he obviado, sí. Cierto es que no te quiero. Pero no digas que no sabías que no te quería. Sólo admítelo y madura, bonita. Libérame de ti, vamos, hazlo, pero también aleja de mí tu mala vibra. Es cuanto…
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Renuncio, bonita. No eres nadie para poner a prueba así mi hombría. ¿Por qué me usas como recipiente de tus miedos? ¿A mí, a quien le debes tantas horas de dicha y buenos recuerdos? ¿A mí que tuve la gentileza de fijarme en ti? ¿A mí que nunca te exigí nada, salvo tu cuerpo? Deja ya de alimentar a los demonios que habitan tu podrida existencia, bonita, y concéntrate en ser. Está bien, libérame de ti, pero no me culpes de tus desgracias, de tu desaciertos, de tu malvivir. Cierto es que te he obviado, sí. Cierto es que no te quiero. Pero no digas que no sabías que no te quería. Sólo admítelo y madura, bonita. Libérame de ti, vamos, hazlo, pero también aleja de mí tu mala vibra. Es cuanto…
21/11/11
Yo te conozco, sé lo que piensas (6)
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Hoy te permites unos segundos de sinceridad. Me sientes cerca. Un poco. Tu alma de poeta no puede evitar pensar en mí frente a ese cielo azul brillante. Sabes que detrás de esa montaña altanera estoy yo, boba, ilusa, atenta a ti. Tanto idealismo te conmueve, y por eso me dedicas algunos efímeros pensamientos:
Claro que te pienso, bonita. Sé que no es justo lo que hago, lo admito. Soy hombre, qué se le va a hacer. Pero me agrada, de vez en cuando, pensar en ti. En tus traumas y miedos, en tu insoportable ingenuidad. Te imagino pensándome, idealizándome, soñando conmigo. Te imagino plena de dicha al pensar que tal vez, podría ser, por qué no, yo también pudiera estar pensando en ti. Y sonrío al imaginarte, bonita, a pesar de que nos separan miles de kilómetros de tantas cosas. Incluida el agua de ese mar…
Hoy te permites unos segundos de sinceridad. Me sientes cerca. Un poco. Tu alma de poeta no puede evitar pensar en mí frente a ese cielo azul brillante. Sabes que detrás de esa montaña altanera estoy yo, boba, ilusa, atenta a ti. Tanto idealismo te conmueve, y por eso me dedicas algunos efímeros pensamientos:
Claro que te pienso, bonita. Sé que no es justo lo que hago, lo admito. Soy hombre, qué se le va a hacer. Pero me agrada, de vez en cuando, pensar en ti. En tus traumas y miedos, en tu insoportable ingenuidad. Te imagino pensándome, idealizándome, soñando conmigo. Te imagino plena de dicha al pensar que tal vez, podría ser, por qué no, yo también pudiera estar pensando en ti. Y sonrío al imaginarte, bonita, a pesar de que nos separan miles de kilómetros de tantas cosas. Incluida el agua de ese mar…
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